La serigrafía es una técnica de impresión que consiste en transferir tinta a través de un malla tensada en un marco. La utilización de un barniz o emulsión en aquellas zonas donde no hay imagen impide que la tinta se transfiera a las mismas.

De entre los sistemas de impresión en tela, la serigrafía es de los más populares y utilizados, ya que permite que se impriman cientos y miles de veces sin que por ello se pierda resolución. En este artículo vamos a hablar de este tipo de impresión, de cómo se realiza y de sus virtudes y defectos.

Usos de la serigrafía

Tal y como hemos indicado anteriormente, la impresión por serigrafía es una técnica muy utilizada en la industria textil, pero sus usos van más allá de la impresión de telas. La serigrafía es una técnica de impresión muy versátil, que puede utilizarse para imprimir sobre superficies muy variadas y que puede tener muchos usos.

Entre los distintos usos de la serigrafía podemos distinguir los siguientes:

  • Industria textil. Con la serigrafía se estampan tejidos, camisetas, vestidos, ropa de deporte, etc. Dentro de la industria textil, esta técnica de impresión se utiliza pra realizar impresiones en alto relieve. Ésta puede ser utilizada para crear impresiones con apariencia de escarcha y acabados de purpurina o efectos de destello, entre otros.
  • Industria gráfica. La serigrafía sirve para imprimir carteles y todo tipo de señales o avisos sobre plástico. Con ella se imprimen también letreros de marquesinas, tableros de control, etc. Dentro de la industria gráfica, la serigrafía se emplea también para imprimir sobre corcho, madera o vinilo. Muchas etiquetas y calcomanías impresas en vinilo se imprimen mediante este sistema de impresión.
  • Industria publicitaria. Muchos murales, carteles publicitarios, mostradores, escaparates, stands y vallas de publicidad exterior son impresas mediante serigrafía. Muchos elementos promocionales como gorras, banderolas, lapiceros y, por supuesto, camisetas publicitarias, son impresas también mediante este sistema.
  • Obras de arte. Son muchos los artistas gráficos que, alguna vez en su vida, han realizado trabajos de edición limitada. Cuando lo han hecho (y lo han hecho autores del prestigio de Joan Miró o de Andy Warhol), han recurrido a la serigrafía.

Los pasos de la impresión por serigrafía

Vistas las muchas utilidades que puede tener la serigrafía en el mundo de la impresión, la publicidad y el arte, vamos a explicar ahora cómo se realizar una impresión serigráfica.

La impresión por serigrafía sigue tres pasos básicos:

  1. Creación del fotolito.
  2. Creació de las pantallas de impresión.
  3. Estampación de la tinta.

Veamos en qué consiste cada uno de esos pasos.

Creación del fotolito

El fotolito para serigrafía se crea a partir del diseño original. Una vez recibido el diseño original en una imprenta, el diseño se defragmenta en tantas partes como colores tenga el mismo. De un diseño, pues, existirán tantos fotolitos como colores tenga.

Los fotolitos creados serán  la base para obtener las pantallas de impresión.

Creación de las pantallas

Una vez se tienen todos los fotolitos necesarios para la estampación por serigrafía, se crean las pantallas. Las pantallas de serigrafía se fabrican de una manera muy artesanal, con marcos de madera o metal y una malla centrada en ellas.

Las pantallas se crean a partir de un proceso químico de emulsión. Colocado el fotolito sobre la malla, se mezlcan una serie de líquidos que fijan la imagen del fotolito en la malla. Eso se consigue solidificando la emulsión de la malla con una insoladora de luz ultravioleta. Cuando eso se consigue, se limpia bien la pantalla para, con ello, sacar los restos de la emulsión.

Estampación de la tinta

La impresión por serigrafía finaliza cuando se realiza la estampación propiamente dicha. Las máquinas de serigrafía permiten el emplazamiento de los artículos a imprimir en una misma posición para, así, crear reproducciones iguales.

Tras la impresión es fundamental una buena tarea de secado. Para ello se utiliza, habitualmente, un túnel de secado o se colocan los artículos impresos en unas bandejas en la que permanecen hasta que está completamente secos. La función de secado es fundamental para conseguir una larga durabilidad de la impresión.

Tipos de serigrafía

Dentro de la serigrafía podemos encontrar diversos tipos:

  • Serigrafía manual. Ésta es la que podríamos llamar la serigrafía tradicional, la de toda la vida. Para aplicarla hay que asegurarse de colocar la malla absolutamente limpia y sin arrugas. Tras ello, se extiende la tinta sobre la malla con una espátula mediante una ligera presión. De inmediato se realiza una segunda pasada de la espátula. Este sistema suele utilizarse para serigrafiar sudaderas o camisetas técnicas. Para fijar la tinta, la pieza se pasa por un túnel de secado.
  • Serigrafía semi automática
  • Serigrafía circular. Este tipo de serigrafía se basa en el diseño de estampados continuos para, posteriormente, imprimir en rodillo o en rotativas. Tal y como indica su nombre, este tipo de serigrafía se utiliza para estampar objetos de forma redondeada como, por ejemplo, una botella de agua.
  • Serigrafía en paraguas
  • Serigrafía automática y textil. Una vez colocada la pieza en la zona adecuada de la máquina de serigrafiar, ella hará su tabajo. La máquina no detecta arrugas ni tipo alguno de problema, por lo que la pericia del operario es fundamental. La máquina se encarga de pasar la racleta y el operario, de colocar la pieza serigrafiada en la máquina de secado.

Ventajas e inconvenientes de la serigrafía

La serigrafía es una técnica de impresión con varios cientos de años de historia a las espaldas. Se utilizaba en la antigua China. Desde entonces, lógicamente, se ha perfeccionado mucho y, como todas las técnicas de impresión, tiene sus ventajas y sus incovenientes.

Ventajas de la serigrafía

Entre las ventajas de la serigrafía podemos destacar las siguientes:

  • Es una técnica de impresión sencilla. Basta dominar una serie de conceptos básicos para obtener con ella buenos resultados de impresión.
  • Es económica. La sencillez de los materiales empleados hace de la serigrafía una técnica de impresión que puede aplicarse en la propia casa. Además, permite hacer muchas copias sin grandes costes de producción.
  • Ofrece muchas posibilidades creativas. Por eso son muchos los pintores y artistas que, en alguna ocasión, han recurrido a ella para plasmar su obra.

Inconvenientes de la serigrafía

Junto a sus virtudes, la serigrafía tiene también una serie de inconvenientes. El principal de ellos tiene que ver con la exigencia de un mínimo de artículos a imprimir para que la serigrafía resulte rentable.

Otro inconveniente de la serigrafía es la del número de colores que se pueden emplear en ella. El límite, para imprimir mediante serigrafía, es de cuatro colores. Si se quieren imprimir más colores deberá utilizarse la técnica del transfer.